Atención: sólo si eres más de corto que largo plazo podrás entrar en la aventura.

martes, 23 de octubre de 2007

EN OTRO PLANETA.


Una va por la vida pensando cómo abordar el tema de volverse una INDESENTI de cara a sus amigas y compañeras de trabajo para que la sorpresa se la den a una misma. De verdad que es cierto que la realidad supera a la ficción por completo.
Como secretaria de dirección que soy, me ha tocado el típico jefe que parece que lo que haces es tan poca cosa que te carga con todo aquello que pueda hacerte sentir "útil" para el resto de la jornada (entendiendo jornada por el resto de tu vida). Por esta razón casi nunca puedo ir hasta la salita de café, pequeña conquista de nuestra Mari-sindicalista, donde mis amigas charlan de todo un poco. Ellas siempre tienen más tiempo porque saben escaquearse y siempre tienen excusas creíbles y hasta, a veces, miles de ases bajo la manga.
Pero si voy a cambiar mis hábitos pues también debería empezar a ser un poco más pilla. Y hoy entré en la salita. Allí estaban removiendo el café con cucharillas descompasadamente: Nuria, Valeria, Sofía, y Loreto. He de decir que en el momento en el que me vieron entrar y servirme café, fue como un shock para ellas que rápidamente me preguntaron si me habían degradado o despedido directamente (porque cuando te saltas la rutina tus amigas se ponen en lo peor; así también las alegrías son inmensas). Ahí es donde surgió mi oportunidad de confesarme y, para mi sorpresa, nadie se impresionó:
- "Zuci, querida, esto ya lo vengo haciendo yo desde que cayó el muro de Berlín que justo fue el día en el que perdí la virginidad y ante mí se abrió todo un mundo de hombres, posturas, y lugares insospechados". Esto me dijo Loreto, a la que yo tenía por una mujer comprometida con... bueno, juro que creí oir que estaba comprometida; "sí, estaba comprometida y me casé y todo. Y casada sigo, que conste. ¿Pero tú te crees que teniendo un marido que es profesor de gimnasia y que me diga que llega tarde por cosas del trabajo, no me pone unos cuernazos del 15?". Eso me remató.
- "Mira, lo mejor es andar con hombres pero de estos que sabes que no te van a perseguir porque son pobres y están en el extranjero. Algunos en países con un régimen que no deja salir del país con facilidad". Sí, señor!!! Y yo pensando que Sofía viajaba por hobby y porque está en la sección de guías de viajes y siempre viene bien la información de primera mano; "te lo digo con la mano en el corazón, vas a Cuba y cada noche con uno. Yo les llevo cinturones o cosas de diseño y ya no me molestan".
- "¡Mirad qué estáis consiguiendo con esto!, pues que Zuci no vuelva a pasarse más por aquí y que retome su vida de mierda. Atiende, esto de inde, bueno la mariconada que nos has soltado, pues que es como muy de teoría. Hay que actuar pero ya. Hoy te vas al metro y te tiras al primero que te devuelva una mirada y esté bueno. Y nada de preguntar el nombre. Coito y listo". Valeria es directa como su trabajo en la editorial. Es la recepcionista y no se para a enrollarse con las llamadas, que vayan al grano, dejen el recado, y cuelguen de una vez. La cosa es que de Valeria te puedes esperar hasta que sea espía de la competencia, que tenga a toda una familia metida en un zulo, o que sea millonaria pero le guste esto del contacto con la chusma; "a mi me encantan los probadores de los Zara de hombre porque como no tienen pestillo el riesgo de que te vean es tan alto... Mi fantasía es que un día abra un tío, vea el percal, y se apunte a la fiesta".
- "Chica, tú sabes que yo soy muy idealista del amor y que no hay que tentar a la suerte en ningún ámbito de la vida, pero es que mi marido es camionero y lo mismo lo veo un día por semana. Y si se me tiene que ir a Francia ni te cuento. Pero es que lo de ponerle lo cuernos con otros hombres no me va, es infidelidad, ¿no?. Pues voy a las tías. Llevo así unos dos años y me va fenomenal. Necesito sexo y si lo hago con otra mujer es un poco como masturbarme, no considero que haya cuernos". Aquí el cielo se me abrió y San Pedro asomó la cabeza invitándome a subir porque la Tierra era el mismo infierno. " Y mi Suso debe tener hasta su propia guía Michelin de puti-clubs. Pues perfecto, mientras no me traiga ladillas, todo perfecto". Siempre había pensado que Nuria era lesbiana perdida y que eso del marido camionero era la excusa perfecta para no poder presentarlo (yo, por mentir, hubiese dicho que es marinero del Gran Sol que da para ausencias más largas), y que soltar que se lo monta con mujeres es un primer paso a reconocerse como es. Nuria es muy "tío": andares, gestos, ropa...
Al momento simulé una llamada en el móvil y salí de allí alucinada. En la salita había un mundo de historias mucho más ricas que la mierda ésta de sólo practicar sexo sin buscar nada más que pretendía llevar yo a cabo y cambiar el mundo. Salí escaldada y un tanto decepcionada. Espero que esto no amargue mi lucha por desprenderme de todo tipo de sentimiento "ñoño" cuando esté con un tío.

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